Durante años, la industria de la belleza persiguió una idea muy específica de perfección. Bases de cobertura total, filtros que borraban cualquier textura y rutinas enfocadas en ocultar todo aquello que hiciera que la piel pareciera humana. Los poros eran enemigos. El brillo natural era un problema. Y cualquier imperfección debía desaparecer. Hoy la conversación […]