Hay una diferencia importante entre gustarte y simplemente acostumbrarte a tu reflejo. Muchas mujeres pasan años intentando corregir algo. La nariz que siempre quisieron más pequeña, las ojeras que no desaparecen, la textura de la piel, las líneas de expresión, la forma del rostro o cualquier detalle que parece ocupar demasiado espacio en la mente. […]