Las menstruaciones abundantes, el embarazo, la lactancia y algunas dietas restrictivas aumentan la probabilidad de niveles bajos de hierro. Incluso sin síntomas evidentes, la deficiencia puede desarrollarse de forma gradual.
Las menstruaciones abundantes, el embarazo, la lactancia y algunas dietas restrictivas aumentan la probabilidad de niveles bajos de hierro. Incluso sin síntomas evidentes, la deficiencia puede desarrollarse de forma gradual.