El cuidado de la piel ya no termina en el cuello. Brazos con pequeños relieves, piernas con textura irregular o manchas que permanecen después de una inflamación han hecho que el body skincare adopte ingredientes que antes encontrábamos principalmente en productos para el rostro. La diferencia está en saber qué activo utilizar para cada necesidad.
La queratosis pilaris, conocida popularmente como “piel de gallina”, aparece cuando la queratina se acumula y obstruye los folículos pilosos, generando pequeños bultos que suelen concentrarse en brazos, muslos o glúteos. No se trata simplemente de piel seca, por lo que exfoliar agresivamente con cepillos o scrubs puede irritarla todavía más.
Uno de los ingredientes más utilizados para mejorar esta textura es la urea. En determinadas concentraciones ayuda a hidratar y suavizar la acumulación de células muertas, por lo que resulta especialmente interesante cuando la piel presenta aspereza y resequedad. Los AHA, como el ácido láctico y el glicólico, también favorecen la exfoliación química de la superficie y pueden mejorar progresivamente una textura irregular.
Cuando la preocupación principal son las manchas corporales, la estrategia cambia. La niacinamida puede ayudar a mejorar la apariencia de la pigmentación irregular mientras contribuye al mantenimiento de la barrera cutánea. Los AHA también pueden incorporarse para favorecer la renovación superficial, especialmente en marcas que quedan después de granitos, foliculitis u otras inflamaciones.
La tentación de combinar varios activos para conseguir resultados más rápidos puede terminar provocando exactamente lo contrario. Alternar productos, introducirlos gradualmente y mantener una buena hidratación suele ser una estrategia más sensata que exfoliar diariamente. Además, las zonas corporales expuestas al sol necesitan protección solar, especialmente cuando se utilizan ácidos exfoliantes.
El body skincare no necesita convertirse en una rutina de diez pasos. Para la queratosis pilaris, la textura y las manchas, elegir uno o dos ingredientes adecuados y utilizarlos con constancia suele resultar mucho más útil que acumular productos. La piel del cuerpo también responde mejor a una rutina dirigida que a una exfoliación excesiva.


