Edición disponible julio 2026

Cuando la Aprobación de los Demás Empieza a Pesar Demasiado

Nunca había sido tan fácil recibir la opinión de otras personas. Un “me gusta”, un comentario o una historia vista pueden generar satisfacción inmediata, pero también una necesidad constante de aprobación. Sin darnos cuenta, muchas decisiones empiezan a depender de la reacción de quienes están del otro lado de la pantalla.

Las redes sociales no crearon la necesidad de validación, pero sí la hicieron permanente. Hoy es posible medir la aceptación casi en tiempo real, compararse con cientos de personas y sentir que siempre hay alguien haciendo las cosas mejor. Esa dinámica puede afectar la autoestima, especialmente cuando el valor personal empieza a depender de cifras o respuestas externas.

El problema aparece cuando dejamos de preguntarnos qué queremos nosotros para empezar a preguntarnos qué será mejor recibido por los demás. La forma de vestir, los proyectos, las relaciones o incluso la manera de vivir pueden terminar guiándose más por la aprobación que por la convicción.

Construir una autoestima saludable implica recuperar el criterio propio. Escuchar opiniones puede ser útil, pero no deberían convertirse en el único parámetro para medir nuestro valor. La confianza no nace de conseguir la aceptación de todos, sino de sentir coherencia entre lo que hacemos y quienes realmente somos.

Las redes sociales pueden ser una herramienta para conectar e inspirar, siempre que no olvidemos algo esencial: ningún algoritmo puede definir cuánto vales. La validación más importante sigue siendo la que construyes contigo misma.

EMBRACE YOURSELF TO A HIGHERS JOURNEY

GET IN TOUCH

info@grupoogmios.com